Ejemplos práctico de aplicación
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miércoles, 27 de septiembre de 2023
Análisis de Causa Principal (ACP) aplicada a la Gestión de Riesgos
Ejemplos práctico de aplicación
lunes, 8 de mayo de 2023
Auditoría remota de un Sistema de Gestión
- Es necesario contar con habilidades técnicas para utilizar adecuadamente los equipos electrónicos necesarios, otras tecnologías, el software y las plataformas acordadas por ambas partes para establecer una comunicación fluida durante la auditoría.- Experiencia en realizar reuniones de forma virtual, así como saber cómo proporcionar los enlaces a la reunión, con la finalidad que ambas partes puedan conectarse de forma segura y ágil.
- Los riesgos y oportunidades asociados con las auditorías virtuales.- El auditor y el auditado deben asegurarse que están aplicando protocolos acordados por ambas partes de acceso remoto, incluyendo los dispositivos y software.- El uso de planos, diagramas o listados de las ubicaciones remotas de los archivos y documentos del sistema.
- Facilitar la prevención de interferencias e interrupciones en la señal por ruidos de fondo. En estas ocasiones, por ambas partes, eligen realizar las conexiones desde despachos o habitaciones en las que no tengan un ruido de fondo.- El auditor deberá pedir permiso por adelantado para tomar capturas de pantalla de documentos o cualquier tipo de grabación, con la finalidad de garantizar la privacidad, seguridad y confidencialidad del auditado.- En caso de que surja un contratiempo durante el acceso remoto, es importante que el auditor revise la situación con el auditado. De esta manera, se puede llegar a un acuerdo sobre la mejor forma de proceder, ya sea interrumpiendo la auditoría, reprogramándola o continuando con ella- Durante las pausas de la auditoría, ambas partes deberían parar la videollamada (video y voz) para asegurar la confidencialidad y la privacidad durante estos recesos.
Habitualmente, la metodología de una auditoría remota es la siguiente:
lunes, 27 de marzo de 2023
Herramienta de Ciclo de mejora continua (PHVA) en una auditoría
¿En qué consiste el ciclo de Mejora Continua?
El Ciclo de Deming también es denominado ciclo de mejora continua, consiste en una secuencia lógica de cuatro pasos que se repiten continuamente.
Los cuatro pasos son:
PHVA: Planificar, Hacer, Verificar y Actuar (En español)
PDCA: Plan, Do, Check and Accion (en inglés)
A veces también se le conoce como el ciclo PDCA.
Por lo tanto, es una herramienta sencilla y potente para asegurar la mejora continua en el que permite que todos los procesos de la empresa puedan mejorarse y optimizarse.
Todas las normas ISO que describen los sistemas de gestión están basadas en este ciclo, cuya finalidad en la de la mejora continua de la gestión de los procesos de la empresa.
Origen de la herramienta
La metodología Deming toma su nombre de Edward Deming, un estadístico y consultor de gestión que promovió la idea de que la calidad de los productos y servicios de una empresa debe considerarse desde el diseño y mejorarse de forma continua. Para ello, es necesario contar con el apoyo y respaldo de la Alta Dirección de la empresa.
Deming estableció 14 puntos que las empresas deben cumplir para garantizar la calidad intrínseca de sus productos y servicios. Estos puntos incluyen desde la creación de constancia en la mejora de productos y servicios, hasta la eliminación de barreras entre departamentos y la formación y capacitación del personal.
Además, Deming creó una metodología de mejora continua de procesos, conocida como el ciclo PDCA (Planificar, Hacer, Verificar, Actuar), que se convirtió en la base de la calidad moderna y sobre la que se basan normas como la ISO 9001. Esta metodología busca mejorar los procesos de forma continua, identificando y eliminando los problemas que afectan la calidad de los productos y servicios.
El ciclo PDCA se aplica también a la herramienta de auditoría, que se considera un proceso en sí mismo. De esta manera, se puede aplicar la metodología Deming para mejorar continuamente el proceso de auditoría y garantizar la calidad de los resultados.
En resumen, la metodología Deming es una filosofía de mejora continua que busca garantizar la calidad intrínseca de los productos y servicios de una empresa, y que se aplica tanto al diseño de los mismos como a los procesos que los sustentan. Esta metodología ha sido ampliamente adoptada en todo el mundo y ha demostrado ser efectiva en la mejora de la calidad y la eficiencia de las empresas que la aplican.
Beneficios de aplicar el ciclo de mejora continua
- Ayuda a identificar y a eliminar los problemas presentes en la organización.
- Da una garantía de la gestión efectiva de los procesos de la empresa.
martes, 28 de febrero de 2023
Diagrama de Gantt aplicado en la Auditoría de los Sistemas de Gestión
martes, 7 de febrero de 2023
Lista de verificación o Check-list en una auditoría
Las listas de verificación también pueden denominarse listas de chequeo, listas de comprobación, listas de control, "check-list".
- Para verificar que los diferentes aspectos que debe cumplir un determinado requisito se cumplen.- Anotar los hallazgos encontrados asociados a un determinado requisito.- Asegurarse que se ha verificado cada uno de los puntos de la norma y no se producen olvidos.- Anotar las referencias documentales que sirven como evidencia para el cumplimiento de un determinado requisito.- Anotar las preguntas a realizar en las diferentes entrevistas, así como, las conclusiones obtenidas.
Al final, esta herramienta será extremadamente útil para obtener la información necesaria del proceso y la que se utilizará para elaborar el informe de auditoría final.
La información mínima que debería tener es la siguiente:
- Nombre y apellidos del auditor y función dentro del equipo auditor.- Norma de referencia en la que se basa el sistema de gestión que se va auditar.- Requisitos a verificar, incluyendo los aspectos a verificar dentro de un mismo requisito.- Metodología a utilizar: correcto/incorrecto, aceptable/no aceptable, apto/no apto...- Registrar la evidencia indicando si es correcto o no.- Descripción de los hallazgos encontrados.
- Referencias de la información documentada verificada.- Referencias de las evidencias documentales que posteriormente se incluirán en el informe de auditoría.- Cuestiones a tener en cuenta al entrevistar a los trabajadores para verificar un determinado proceso.
Los
pasos para elaborar una lista de verificación son los siguientes:
2. Determinar el alcance de la auditoría y los objetivos. Es decir qué requisitos y qué procesos se van a evaluar.
3. Diseñar el formato de verificación, pensando muy bien los campos que se van a incluir en función de la información que se quiera obtener del proceso de auditoría.
4. Incluir un apartado para cada requisito que se quiera verificar.
5. Incluir para cada requisito una serie de aspectos que se deban comprobar para llegar analizar si se cumple el requisito o bien si se detecta alguna desviación.
6. Tomar nota de la información en el formato de la verificación.
Incorporar la información en el informe de auditoría.
jueves, 2 de febrero de 2023
Diagrama de tortuga aplicado al proceso de auditoría
- - Definir de las diferentes actividades que se van a realizar en el proceso de auditoría.
- - Las técnicas y métodos que se van aplicar.
- - Los procedimientos, instrucciones, verificaciones y controles que se van aplicar.
- - Los requisitos legales, normativos y otros requisitos que son de aplicación para el desarrollo de las actividades de la auditoría.
- - El plan de auditoría. Este documento, redactado por el auditor y aprobado por la empresa, especifica las actividades secuenciales y cronológicas a realizar en el proceso.
miércoles, 9 de septiembre de 2020
Ejemplos de Indicadores de rendimiento de los procesos
Una de las herramientas que disponemos para medir y controlar el funcionamiento de cada uno de los procesos son los indicadores. En este artículo os describiré en qué consisten, cómo definirlos y cómo usarlos para obtener unos buenos resultados de medición.
Imaginaros del proceso comercial en el que se elaboran las ofertas y los contratos de la empresa. Pongo este ejemplo, ya que en todas las empresas, existe de alguna manera este proceso. Para poder realizar una actividad, alguién te ha de pedir un producto o servicio que tu puedas realizar y formalizar esta petición acordando plazos, importes, conceptos y requisitos. Existen empresas que únicamente disponen de un peticionario (cliente), y en algunas ocasiones, es otra empresa del grupo, incluso en esas situaciones, se debe formalizar el pedido.
Si volvemos al ejemplo, en este proceso hay varias fases, como por ejemplo, el contacto con el cliente, la elaboración del pedido con los requisitos exigidos, aceptación por parte del cliente, y en algunos casos la realización de un contrato. En cada una de estas fases se deben realizar diferentes tareas; como por ejemplo, en la elaboración de la oferta, se debe:
a) incluir los productos y/o servicios que se ajusten a la petición o necesidades del cliente.
b) Se deben fijar unos precios para el cliente y para el producto/servicio que se le va a ofertar. En este caso, a veces hay que consensuar con la Dirección de la empresa, o bien, con el departamento técnico, para determinar el criterio a tomar.
c) se debe establecer un plazo de entrega. En este punto, posiblemente se debe acordar con el departamento de producción o de logística para estimar el tiempo que la empresa necesita para proporcionar el producto y/o servicio solicitado por el cliente.
d) se deben establecer las opciones de pago que la empresa acepta, en este caso se debe consultar al departamento financiero y establecer las pautas a seguir para el tipo de cliente y el volumen de pedido.
e) Otros... depende de la empresa pueden surgir varias actividades más a tener en cuenta.
Entonces, si consideramos las fases que hemos definido ¿cómo podemos controlar que cada una de las tareas se realiza sin incidencias, y que todo el proceso funciona correctamente? mediante los indicadores.
Si diseñamos unos indicadores que nos muestren cómo funciona cada una de las fases, podremos corregir o modificar en caso que el rendimiento no sea el esperado. Por lo tanto, nos sirven como una herramienta preventiva y de mejora. Siguiendo con el ejemplo anterior, vamos a establecer un indicador para cada una de las fases anteriores:
a) % de productos y/o servicios modificados para adaptarlos a las necesidades del cliente respecto a todos los productos/servicios ofertados totales. En este caso, este indicador nos puede orientar en el conocimiento del tipo de clientes productos/servicios que tenemos, si debemos adaptarnos y amoldar nuestros productos/servicios a sus necesidades, o si prefieren productos/servicios estándar. Este indicador se puede considerar también una herramienta estratégica, ya que en función de sus resultados y evolución, podremos tomar decisiones estratégicas y evolucionar para adaptarnos mejor a las necesidades de nuestros clientes reales. Este indicador se podría formular de modo inverso % de productos y/o servicios estándares respecto a todos los productos/servicios ofertados totales.
b) % de descuento medio aceptado por el cliente respecto al precio estándar del listado de precios. El fijar un determinado precio para un determinado producto/servicio es una tarea muy laboriosa, ya que depende del tipo de cliente, del volumen que solicite, del mercado... en definitiva, dependiendo del sector y de las necesidades del mercado, la empresa deberá fijar unos criterios estratégicos. Cada empresa deberá analizar qué indicador le puede resultar útil para realizar el control y que el resultado obtenido o bien la tendencia que surja del control, le sirva para la tomar decisiones, y quizá mejorar los criterios o bien definir una nueva estrategia a seguir.
c) % de retrasos respecto al plazo de entrega fijado al cliente en la oferta. Este indicador, nos puede ser muy útil, para verificar si la comunicación entre los diferentes departamentos es la correcta, y si los plazos de producción que la empresa necesita se ajustan a las necesidades y expectativas de los clientes. Además de darnos la información que puede ser motivo de numerosas reclamaciones, también nos puede dar la información necesaria para que
d) % de importe impagado respecto al importe total. Cuando un cliente no nos paga las facturas que tiene pendientes, debemos saberlo, ya que a lo mejor, se puede aceptar que nos realice pedidos, pero en cambio la única opción de pago adecuada hasta que se ponga al día es al contado. Los indicadores también nos pueden proporcionar umbrales de valor por los que poder aceptar o no un determinado criterio estratégico. Por ejemplo, en este caso, para clientes que tengan un 20% de impagados sólo se aceptará el pago al contado.
Naturalmente, esto son ejemplos, para que veáis que los indicadores además de ser una herramientas de control del proceso o fase del proceso, pueden servir para medir el rendimiento de la estrategia empresarial establecida, y ver la evolución de las acciones tomadas para llevar a cabo dicha estrategia. Por ejemplo, al ver la evolución y el % de descuento aceptado por los clientes respecto al precio inicial fijado, y se analiza dependiendo de la tipología del cliente, se puede fijar una estrategia empresarial, indicando que para mantener o aumentar la fidelidad de un tipo de clientes el % de descuento máximo ha de ser X, realizando el seguimiento de control mediante el indicador establecido, se puede ver la tendencia, y verificar si la estrategia a seguir es adecuada o no.
Es decir, podemos utilizar los indicadores para:
- Controlar y medir el rendimiento de un proceso o de una fase del proceso. Cada uno de los procesos de la empresa, debería disponer por lo menos de un indicador de rendimiento.
- Para establecer umbrales de valores a partir de los cuales se apliquen ciertos criterios estratégicos.
- para conocer y medir la evolución de aplicar una determinada acción.
- Por supuesto, para medir y controlar el cumplimiento de los objetivos establecidos. Cada objetivo debe disponer de por lo menos un indicador de rendimiento.
Una vez definidos todos los indicadores, podremos analizar que hay unos que son más importantes que otros; es decir, que la información que deriva de su análisis, puede determinar la estrategia o criterios a seguir. En estos casos, se denominan Indicadores de rendimiento clave (KPI).
En este artículo me he centrado en un proceso común para todas las empresas, pero el sistema de indicadores puede ser muy beneficioso para aquellos procesos productivos en los que se deba realizar un control de funcionamiento y rendimiento del mismo. Algunos de los indicadores que nos pueden dar una información que nos permita el análisis y mejorar los mismos son, por ejemplo:
- % de defectos encontrados por lote fabricado.
- % de fallos mecánicos de la maquinaria respecto a lote producido.
- % de tiempo de retraso entre la solicitud y la entrega por parte del almacén del material solicitado.
- % de incidencias detectadas en los puntos de control de calidad por cada lote fabricado.
Por último, si queréis ampliar más información, os facilito unos enlaces:
En el siguiente enlace disponéis de un listado de indicadores que os pueden orientar para cada uno de los diferentes procesos (ver aquí).
En este otro enlace disponéis de una metodología de cómo podéis diseñar los indicadores y qué factores debéis tener en cuenta (ver aquí).








